Como a muchos de vosotros a mí también me han bastado tres episodios para engancharme tremendamente a Newsroom, el nuevo malabarismo de Aaron Sorkin.
Sorkin es un genio indiscutible. Puede gustar o no su estilo (hay quien detesta esos diálogos a mil por hora que dejan a los actores sin aliento), pero cada vez que Sorkin nos coge de la mano y nos introduce en un mundo (ya sea el del béisbol en Moneyball o el de la política en West Wing) en pocos minutos entramos de lleno a formar parte de ese mundo, como si nos hubiera pertenecido desde siempre. Y para envolver así a un telespectador, es innegable, hace falta mucho talento. Leer más










